Historia de los inicios del mercado Hidalgo mejor conocido como el mercado de la Juarez

En el año 1954 el ayuntamiento de Mazatlán Sinaloa dono terrenos, comenzando así a florecer la más populosa Colonia Juarez. Para el 1955 inicio su propio mercado establecimiento por personas trabajadoras para dar sostén a sus familias emprendiendo un trabajo arduo digno de admiración.

Los iniciadores del mercado fueron los señores:

Pantaleón

Alfonso Lizárraga

Rafael Camarillo

Quirino

Miguel Oleta

Margarito

Luis López

Pedro Lizárraga

La toma de decisiones era por parte del gobierno municipal pagando piso a la comisaria recaudadora de rentas que cobraran derechos. Relata el señor Juan Lizárraga empresario mazatleco, de mayor antigüedad entre los locatarios, con una visión de lucha y perseverancia. En un principio los puestos eran de madera, con el paso del tiempo se consiguió un proyecto y las personas que autorizaron la obra fueron:

Dr. Luis Zúñiga Sánchez posteriormente, Toledo Corro y 3 presidentes interinos entre ellos Sánchez Celis.

En el año 1957 salieron al área de la plazuela, se tardó cerca de 5 o 6 meses el periodo de la remodelación, quedando así rústicamente cada quien reparando su pedazo. El inicio de trabajo diario era a partir de las 8 o 9 de la noche, hasta 2 o 3 de la tarde del siguiente día.

El mercado abría a las 3:00am. Hoy en día en mercado Hidalgo mejor conocido como el mercado de la Juarez los proveedores empiezan a llegar a partir de las 4:00 o 5:00am y cerrando entre semana a las 7 y los domingos a las 2:00pm de la tarde. En ese entonces era gobernador del Estado Gabriel Leyva Velázquez la toma de decisiones era atraves del gobierno municipal y la que dirigía la obra de construcción también.

En aquella época no estaban las calles pavimentadas, y la 1ª que se pavimento fue la avenida las Américas hace ya 40 años. El consumo era relativo hasta lograr ser un mercado importante como lo es hoy en la actualidad. Siempre ha sido un ambiente muy pacifista, cuando se empezaba se dejaban las gallinas afuera y no se las robaban, ahí mismo degollaban a las gallinas, los clientes seleccionaban la que ellos querían estando estas vivas, como anécdota relata el Señor Juan Lizárraga.

Estos tiempos deberían ser mejores, ahora que hay más oportunidad de trabajo y progreso.

Dueños de algunos puestos de ese entonces eran:

Antonio Cañedo

Teodoro Pardo

Esteban Pérez

Calistro Osuna

Antonio Cañedo

Rosario Villaseñor

Francisca

Ramón Quevedo

Fam. Peraza

Guadalupe Osuna

José Bernal

Dueños de abarrotes, carnicerías, fruterías y pollerías Se abastecían de los comercios grandes de la ciudad, o bien, directamente de las fábricas. Los tiempos fuertes eran en navidad y días festivos. Los iniciadores que levantaron este honorable mercado eran personas muy trabajadoras dejando una cultura de esfuerzo, constancia y gran dedicación.

Así mismo se amplió más el mercado surgiendo la oportunidad con la donación de lotes que autorizo el Presidente municipal Sr. Pepe Rico a cada locatario.

Hoy en día las ideas de las personas jóvenes han venido a enriquecer la manera de proceder del mercado lo cual ha permitido una mejora en todos los aspectos.

Lo que ha permitido crecer tanto al mercado es la competitividad de comerciantes muy fuertes que dan muy buenos precios, los consumidores lo agradecen y su fidelidad trasciende generaciones.

La visión del Señor Juan Lizárraga es que cada vez estará mejor si se sigue cuidando ese punto del comercio que tiene que ver con la competitividad de los precios, y el buen trato a los clientes. Un factor importante es la gente nueva; comerciantes nuevos que debido a las buenas ideas han levantado el consumo funcionando muy bien, muy humildemente da a los jóvenes comerciantes un elogio por su gran aportación, ya que el mercado de la Juarez mejor conocido, da y seguirá dando gran auge, siendo el sustento de muchas familias no solo de Mazatlán sino los que también vienen de los alrededores a llevarse productos frescos y de gran calidad.

Así concluimos muy agradecidos con el señor Juan Lizárraga que muy amablemente nos concedió una entrevista enriquecedora con grandes vivencias de más de 60 años de constancia, lucha y gran responsabilidad.

Como ejemplo digno para esta sociedad.